Un monte vivo ayuda a regular el ciclo del agua y el clima, fabrica oxígeno y retira dióxido de carbono de la atmósfera, controla las inundaciones, evita la erosión y retiene el suelo fértil, ofrece al habitante madera, alimentos, medicinas y otros variados recursos naturales.
Repoblación, forestación son conceptos demasiado economicistas que dejamos en el camino en nuestro proyecto; pretendemos una restauración forestal integral de las zonas afectadas, un proceso de base ecológica sensible ambiental y socialmente, donde se tenga en cuenta la triple función ecológica, económica y social del monte.
En el proyecto "apadrina un árbol" tendrán cabida actividades de plantación de árboles y arbustos adaptadas a la zona (especialmente frondosas). No menos importante son actividades complementarias que pretendemos con la restauración del medio: Fomento de la flora de interés melífero para reactivar la cabaña apícola, silvicultura de componente ecológica, flora aromática y medicinal, setas, sistemas silvopastorales, restauración de espacios ripícolas, rutas de senderismo…
Con un horizonte temporal inicial de 25 años, y con clara de idea de retroalimentación, los primeros beneficios generados con las actividades implementadas, se irán invirtiendo a posteriori, y de manera porcentual, en el proyecto de restauración, con el fin de que nuevas zonas dañadas se puedan ver favorecidas de las medidas de restauración hechas anteriormente en las zonas piloto del proyecto.
Subvencionado por la Presidencia de la Xunta de Galicia. Secretaría Xeral de Política Lingüística